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viernes, 29 de mayo de 2015

Mi segunda lactancia

Mi primera lactancia no fue como había imaginado. Unos quince días después del parto tuve que iniciar la lactancia mixta, y pocos meses después abandoné por completo la lactancia materna para continuar sólo con lactancia artificial. Esta historia la conté con detalle en el post "Nuestra lactancia" que terminaba así: "Hoy, a la distancia, pienso que debí haber hecho las cosas de otra manera. No debí rendirme tan rápido, debí buscar más información, más ayuda, debí haber insistido más, esforzado más por conseguir la lactancia materna con la que tanto había soñado. Si tengo más hijos volveré a intentarlo, y con la información y experiencia con la que cuento ahora espero conseguirlo." Tengo el gusto de contarles que llevo casi tres meses de lactancia materna exclusiva :)

¿Qué hice diferente? Varias cosas que quiero compartir por si pueden ayudar a alguien ;). OJO, no soy experta en lactancia ni mucho menos, todo lo que cuento a continuación está basado en mi experiencia como mamá.

Vía http://siempreformosa.com/
  1. Informarme y resolver todas mis dudas con una asesora de lactancia antes del parto. La primera vez cometí el error de pensar que la lactancia, por ser lo más natural, era sencilla. Leí un poco, escuché lo que dijeron en las clases de preparación al parto, pero no le di mucha importancia pensando que las cosas se darían de forma natural. Desde mi experiencia, los inicios no son tan sencillos y es bueno estar bien informada y conocer las complicaciones que pueden presentarse.
  2. Pedir ayuda al personal de la clínica durante los días que estuve ahí. Quería estar 100% segura de que la postura y el enganche eran correctos, esto es fundamental para una buena lactancia. A veces es difícil conseguir que el recién nacido se enganche bien, y por eso es importante que alguien con experiencia te oriente y ayude. La lactancia NO debe ser dolorosa.
  3. Alimentar a demanda y con mucha frecuencia durante las primeras semanas, ya que a mayor succión mayor producción de leche. Esto puede ser muy demandante y desgastante ya que los recién nacidos necesitan comer muy seguido (hay días en los que sientes que lo único que has hecho es dar de lactar) pero da sus frutos :) Hay que tener paciencia y no frustrarse.  
  4. En línea con el punto anterior, hacer oídos sordos a comentarios del tipo: "Qué, ¿otra vez tiene hambre?", "Pero si acaba de comer" o "¡Te está usando de chupón!". Si el bebé moja varios pañales al día, hace bien sus deposiciones y sube de peso de forma adecuada no hay por qué preocuparse, se está alimentando bien.
  5. Un consejo que me dio la asesora de lactancia: no darle biberón ni ponerle chupón durante las primeras seis semanas, para evitar confusiones.
  6. Tener ayuda para las tareas domésticas y el cuidado de mi hijo mayor. ¡Fundamental! Esto me ha permitido dedicarme casi en exclusiva al bebé durante las primeras semanas.
  7. Aún no ha sido necesario, pero tengo claro que ante cualquier problema consultaré con un especialista en lactancia.
  8. Y finalmente, aunque quizás una de las cosas más importantes, estar relajada. Esto puede resultar complicado, sobretodo cuando eres madre primeriza, pero hay que confiar en nosotras mismas y saber que lo estamos haciendo bien.  
Para terminar comparto un artículo muy interesante que se titula: ¿Qué necesita una mamá que acaba de tener un hijo/a? Este artículo menciona dos aspectos muy importantes: apoyo emocional y ayuda práctica. Ambos son imprescindibles para una buena lactancia ;)

¿Cómo ha sido tu experiencia con la lactancia? ¿Tienes algún consejo adicional que crees importante compartir? ¡Cuéntame!

¡Un abrazo!

jueves, 21 de mayo de 2015

Mamá de dos

Ufff...hace mucho tiempo que no escribo en el blog, lo he tenido totalmente abandonado, lo siento :(! Podría dar mil y una razones -o escusas- pero creo que lo más sincero es decir que me faltaban ganas. Hasta que llegó Lucas. Hace dos meses, en la semana 36 de embarazo, Lucas llegó para completar nuestra familia y convertirme en mamá de dos. Y con él llegaron nuevamente las ganas de escribir y compartir. De contar cómo estoy viviendo esta segunda maternidad, en muchos aspectos tan distinta pero a la vez tan similar a la primera. De hablar de partos, postpartos, lactancia, sueño infantil, celos entre hermanos, y muchos otros temas más, algunos ya conocidos y otros por descubrir. Porque cada hijo es único y especial, cada maternidad es distinta, y felizmente puedo decir que sí, sí es posible volver a amar como la primera vez. 

¡Espero que sigan por aquí para compartir e intercambiar experiencias! 


viernes, 26 de abril de 2013

Nuestra nueva vida


Poco a poco nos vamos acostumbrando a nuestra nueva vida. Aunque no empezamos el viaje con muy buen pie (tuvimos un retraso de 12 horas en uno de los vuelos) después las cosas han ido saliendo según lo planeado y nos encontramos muy bien. El cambio de horario nos afectó poco, y luego de un par de semanas algo "caóticas", finalmente tenemos nuevamente una rutina y cierta estabilidad.

Parece mentira pero, aunque tenía muchas ganas de volver a este mundo virtual y muchas cosas que contar (empezando por cómo sobrevivir a un vuelo de 12 horas con un enano de 22 meses), no lograba encontrar el "cómo", y hace un mes que no publico nada.

Ayer se me ocurrió que sería una buena idea hacerlo a través de fotos, de nuestras primeras fotos "al otro lado del charco". Así que aquí les dejo unas pocas, espero pronto recuperar la inspiración y poder contarles con palabras algo más sobre nuestra nueva vida.





Nuestra llegada coincidió con los últimos días del verano, así que pudimos disfrutar de la playa. Mateo estaba fascinado, no dejaba de repetir "agua agua agua" y a pesar de que el agua es muy fría, no dudó en darse un baño.





Seguimos disfrutando de las mañanas (y algunas tardes) en el parque. Tenemos la suerte de tener muchos parques cerca de casa, y además con mucha vegetación.







También hemos aprovechado para salir en familia y con amigos que no veíamos hace mucho tiempo; así como pasar tiempo con los abuelos y tíos. Imprescindible pasear por el malecón con vistas al Océano Pacífico. 

¡Un fuerte abrazo y feliz fin de semana!

martes, 26 de marzo de 2013

¿Cómo te sientes?


Me pregunto si sabes lo que sucede y sobretodo, cómo te sientes. Intento explicarte cada día que nos vamos a vivir a otro país, donde tendremos una casa distinta, iremos a otro parque y harás nuevos amigos. Estaremos junto a los abuelos y tíos, que ahora te hablan a través del ordenador.

Intuyo que entiendes que pronto las cosas cambiarán. Hay mucho movimiento en casa, la mayor parte de tus juguetes no están, nos despedimos de la gente de forma distinta a la habitual, y papá y yo estamos algo nerviosos. A veces lloro. No me da miedo el cambio, no hijo, nunca me han dado miedo los cambios. Los cambios son lo único constante en la vida y es bueno que lo sepas. Como siempre digo, la vida son etapas, se cierra una pero se abre una nueva, distinta a la anterior. Nos esperan nuevas experiencias y nuevos aprendizajes. Sé que todo va a salir muy bien, pero no puedo evitarlo, me emociono. Son muchas las cosas que siento.

Me tranquiliza verte sonreír y jugar como siempre, me da fuerzas y energía. Comes bien, duermes tranquilo, hablas mucho y no estás quieto ni un segundo. Me enseñas cada día que la vida es hoy, y que hay que disfrutar cada instante. Eres feliz y nos haces inmensamente felices. Estoy segura, mi vida, que esto seguirá igual vayamos a donde vayamos.

viernes, 22 de marzo de 2013

Hasta pronto Barcelona


No me gustan las despedidas, pero son inevitables y en ocasiones, necesarias. A pocos días de tomar el avión que nos llevará a nuestro nuevo hogar sé que ha llegado el momento de despedirme de Barcelona, la ciudad en la que he vivido los últimos seis años y donde he crecido mucho tanto a nivel personal como profesional. 

Una ciudad de la que me enamoré a primera vista, a la que vine a estudiar y me quedé a trabajar. Donde descubrí el yoga y fui al mejor taller de pintura que he ido en mi vida. Una ciudad donde he hecho muy buenos amigos que estoy segura me acompañarán para siempre -aunque sea a la distancia-, y quizás lo más importante, donde me convertí en mamá. La ciudad donde empecé este blog, que me abrió las puertas de un mundo virtual lleno de personas, proyectos, negocios, ideas e iniciativas cargadas de energía, positivismo e ilusión. La ciudad donde Mateo dio sus primeros pasos, dijo sus primeras palabras y ha hecho sus primeros amigos.

Por todo esto y mucho más, Barcelona ocupará siempre un lugar muy especial en mi corazón. Muchas gracias Barcelona, y por supuesto, muchas gracias a todas esas personas que nos han acompañado en esta maravillosa aventura.



lunes, 4 de marzo de 2013

Pausa temporal + {100 seguidores}


A menos de un mes del gran día, es necesario que dedique la mayor parte de mi tiempo libre -es decir cuando Mateo duerme- a ordenar, limpiar, seleccionar, tirar, encajar y hacer maletas; por lo que muy a pesar no voy a poder actualizar el blog con la frecuencia que me gusta. Intentaré seguir participando en los miércoles mudos, visitar los blogs que sigo y pasar de cuando en cuando por twitter y facebook -es cierto que tampoco lo hago mucho ya que soy de las "raras" que no tiene internet en el móvil-, pero estas próximas semanas se me verá poco por el mundo 2.0. 

Eso sí, prometo que pronto volveré con la misma o incluso más fuerza. Este blog es muy especial para mí. Lo empecé con el objetivo de compartir mis vivencias como mamá primeriza y a tiempo completo, y como suele suceder casi siempre, he recibido mucho más de lo que he dado. Me ha permitido conocer gente maravillosa que al igual que yo comparte sus experiencias a través de blogs, twitter o facebook, gente que no conozco personalmente pero que siempre está dispuesta a tenderte una mano y de la cual aprendo cada día algo nuevo; así como iniciativas, proyectos y negocios que no tenía la menor idea que existían -es increíble todo lo que se cuece en la red!!!- y que me fascinan, detrás de los cuales hay siempre personas encantadoras con una gran ilusión.




Y por último, no quería dejar de mencionar que ya hemos alcanzado y pasado los 100 seguidores!!! Muchas gracias!!! Espero realmente cubrir sus expectativas, que lo que encuentren en este blog les sea de utilidad, y sino, que por lo menos pasen un buen rato :-)

¡Un fuerte abrazo y feliz semana!

lunes, 25 de febrero de 2013

Malestar...¿virus o nervios?


Desde hace unos días no me encuentro del todo bien. No sé si he cogido un virus de esos no identificados o si es más bien algo psicosomático (no sería la primera vez que me pasa, aunque con otros síntomas), una manifestación física de los nervios y la preocupación que tengo por el traslado y todo lo que ello conlleva. Me duele la cabeza, tengo un poco de malestar estomacal y por las tardes me entran escalofríos aunque a la vez siento mucho calor en la zona de la cara. Qué cosas más raras...

En fín, por ahora lo voy controlando con ibuprofeno y paracetamol, espero que esto se vaya en unos pocos días tal como vino. También debo decir que papá está siendo un gran apoyo, no saben cómo le agradezco su ayuda. Este fin de semana prácticamente ha sido él el que se ha hecho cargo del enano. Felizmente hoy que me toca quedarme sola me encuentro algo mejor, quizás el hecho de ser consciente de los nervios y preocupación ayuda a que el malestar físico desaparezca. 

Papá me ha dicho que sería una buena idea que practique algo de yoga, y creo que tiene razón. Siempre me ha ido muy bien para liberar tensiones y recuperar el bienestar físico y la calma. Además, sé que éste es un cambio importante para Mateo y quiero transmitirle tranquilidad y seguridad. Estoy segura que finalmente tendremos todo listo para el día que cojamos el avión, pero a veces me agobio y angustio pensando en lo mucho que tengo por hacer y gasto energía inútilmente en pensamientos en lugar de actuar. Es que no sé ni por dónde empezar...¿Algún día cambiaré?

jueves, 21 de febrero de 2013

Propuesta de colaboración ¿Qué opinan?


Desde hace un tiempo estoy pensando que sería interesante contar con la colaboración de algún profesional relacionado con temas de maternidad e infancia en el blog. Unos días atrás tuve la oportunidad de conocer personalmente a Gemma Cánovas Sau, Psicóloga especializada en Psicología de la Mujer, Maternidad e Infancia, con quien mantuve una conversación que me permitió saber que comparto muchas de sus ideas sobre la maternidad. Le hice la propuesta de colaboración y le pareció una buena idea. 

Gemma Cánovas Sau es autora del libro El oficio de ser madre. La construcción de la maternidad y publica artículos en revistas especializadas. En la actualidad asesora a centros psicopedagógicos, escuelas, guarderías y Centros de Atención Municipal a la Mujer. Es consultora en adopción y reproducción asistida. Es miembro de la Sección de "Psicologia de les Dones" del Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña y da clases en la Facultad de Psicología Blanquerna-Ramon Llull. Por otra parte, es colaboradora técnica del programa de prevención de la violencia del Ayuntamiento de Barcelona e imparte cursos y talleres a profesionales y asociaciones de mujeres en diferentes comunidades autónomas.

La idea inicial es que Gemma publique un artículo mensual en este blog. Pero antes que nada me interesa saber su opinión. ¿Qué les parece la idea? ¿Les gustaría que el blog tuviera algún que otro artículo más "profesional"? ¿Qué temas les interesaría que tratara Gemma?

Para conocer un poco más sobre Gemma les dejo algunos enlaces:

Página web: www.gemmacanovassau.com
Blog: http://eloficiodesermadre.blogspot.com
E.mail: nova@gemmacanovassau.com

¡Gracias!

lunes, 18 de febrero de 2013

¿Me elegirías a mí?




Elegí mi carrera y un trabajo para desarrollarla.
Elegí a mis amigos.
Elegí a papá, y él a mí.
Elegí venir a Barcelona, y ahora elijo volver.
Elegí, junto con papá, ser mamá.
Y llegaste tú.

Elijo muchas cosas por y para ti.
Elegí tu nombre y tu ciudad de nacimiento.
Elegí tu casa y el parque en el que jugamos.
Elijo tu comida y tu ropa.

Elijo besarte, mimarte y dormir junto a ti.
Elijo acompañarte a crecer y dejarte volar cuando lo necesites.
Elijo guiarte, cuidarte, escucharte y consolarte.
Elijo amarte sin condiciones y para siempre.
Elijo hacer todo lo posible para que seas feliz.

Cada día me pregunto: ¿Lo estoy haciendo bien?
Si te dieran a elegir, ¿me elegirías a mí?

jueves, 14 de febrero de 2013

Mi estado emocional y su influencia sobre el de mi hijo {Aprendizajes}


Hace algo más de 20 meses que me convertí en mamá. Se qué es poco tiempo, pero son muchas las cosas que he aprendido. Compartir estos aprendizajes es uno de los objetivos del blog (por algo se llama "Aprendiendo a ser mamá"), y además me interesa intercambiar opiniones y experiencias con otras mamás que estén o hayan pasado por lo mismo que yo.

Débora, de ¡Mamá qué sabe!, publicó hace unos días esta entrada en la que además de compartir los cuatro pilares en la crianza de sus hijos nos habla sobre la importancia del apego seguro en la maternidad, y cómo esto puede influir entre muchas otras cosas en el sueño nocturno de nuestros hijos. Débora dice: "Creo que el apego seguro está íntimamente relacionado con el control emocional de la figura de apego, generalmente establecida en primera persona en las madres."

Estoy totalmente de acuerdo. Esta es una de las cosas más importantes que he aprendido en estos meses. Independientemente del tipo de alimentación que se le dé al bebé, de dónde y con quién duerma o de si mamá trabaja fuera de casa o no, estoy convencida de que algo fundamental para lograr ese apego seguro que tanto deseamos las madres es que nos encontremos emocionalmente bien. Obvio ¿no? Sí, pero no siempre es sencillo mantener ese control emocional tan necesario. En ocasiones nos sentimos superadas por la situación, ya sea porque estamos agotadas por las malas noches, agobiadas por exceso de trabajo, enfadadas con el marido o frustradas porque no vemos los frutos de tanto esfuerzo. Y finalmente son nuestros hijos los que muchas veces terminan pagando los platos rotos. Porque los niños son como esponjas y absorben todo, incluidos los sentimientos y emociones de quienes los rodean, y en especial de la madre, con quien tienen una conexión emocional muy especial.




Me gusta reflexionar sobre mis experiencias pasadas, sobretodo las que no fueron tal como deseaba, y mi lactancia materna fue una de ellas. Veinte meses después pienso que entre los varios factores que influyeron para que no pudiera alimentar a Mateo sólo con leche materna, se encuentra el hecho de que los primeros días mi estado emocional no era el mejor. El parto me sorprendió tres semanas antes de lo esperado, me afectó mucho que mi madre no llegara a tiempo para acompañarme esos primeros días, y la verdad es que entre el cansancio, los problemas con la lactancia y los continuos llantos de mi enano, me sentía en cierta manera superada por la situación. Por eso es que, aunque quizás no "quede bien" decirlo, esos primeros biberones supusieron para mí un gran alivio, y me ayudaron a recuperar la tranquilidad que necesitaba para sentirme a gusto con mi recién estrenada maternidad.

Estoy segura que todas las madres han vivido experiencias similares a la que cuento. Nuestros hijos son increíblemente sensibles a nuestro estado emocional y lo reflejan en sus comportamientos. Cuando no nos encontramos bien es común que sus rabietas sean más frecuentes e intensas, que tengan dificultad para conciliar el sueño o se nieguen a comer. Y muchas veces nuestra frustración, angustia y ansiedad empeora aún más las cosas. Por el contrario, si estamos tranquilas y a gusto con nosotras mismas, contagiamos esa energía a nuestros hijos y ellos se muestran a su vez más tranquilos, contentos, receptivos y colaborativos.




Hace un tiempo publiqué la entrada "Rebelión en la trona", que refleja perfectamente lo que he comentado en el párrafo anterior. Mateo estaba atravesando un cambio importante en su alimentación. No quería que yo le diera de comer. Y yo empeoraba la situación con mis nervios, angustia y pérdida de paciencia. La hora de la comida se empezó a convertir en una pesadilla para ambos. Felizmente logré entender que era la oportunidad perfecta para introducir alimentos sólidos y que empezara a comer solo.

Con todo esto no pretendo decir que las mamás siempre tenemos que encontrarnos bien. Eso sería imposible, además creo que tampoco es sano. Pero pienso que lo importante -y quizás lo más difícil- es que sepamos identificar y gestionar esas emociones "negativas" para evitar que nuestros hijos sufran las consecuencias. Tenemos que saber pedir ayuda cuando la situación se nos está yendo de las manos, tomarnos un descanso, relajarnos, recargar energías para luego volver al campo de juego en forma. Esta es una de las razones por las que me interesa tanto la educación emocional. Porque creo que este "contagio" de emociones se da en todas las relaciones, aunque en la de madre-hijo es más intenso por esa conexión tan especial que existe.

¿Qué opinan de todo esto? ¿Creen que su estado emocional influye sobre el de sus hijos? ¿Han vivido situaciones de este tipo?

lunes, 11 de febrero de 2013

Actividades que comparto con mi hijo: Estimulación musical


A lo largo del día son muchas las actividades que comparto con Mateo; más aún ahora que soy mamá a tiempo completo. De entre todas las actividades que puede realizar un niño de su edad, hay cuatro que personalmente considero de gran importancia para su desarrollo, y que intento llevar a cabo con él frecuentemente, si es posible casi a diario. Eso sí, siempre a modo de juego y nunca como obligación. Estas son:

  1. Estimulación musical.
  2. Actividad física (de preferencia al aire libre).
  3. Lectura.
  4. Artes plásticas o manualidades.

Siempre hago lo posible por identificar el momento oportuno para realizar cada una de estas actividades, tomando en cuenta el estado en el que se encuentra. Por ejemplo, si se encuentra en un estado muy activo sé que es poco probable que quiera sentarse a leer un libro, y más bien quizás sea el momento perfecto para realizar un poco de actividad física. Además, como es de esperar, Mateo no muestra el mismo interés por todas las actividades. Ahora mismo, se inclina más por la actividad física y la estimulación musical, y busco los momentos en que se encuentra más receptivo para las otras dos, aunque si no quiere lo dejamos y ya está. Lo último que quiero es que las vea como una obligación, sino todo lo contrario.

En esta entrada les contaré cómo desarrollamos la estimulación musical. Como ya he mencionado en otras ocasiones, a mi enano le encanta la música, así que suele ser muy receptivo ante cualquier tipo de actividad que involucre música.


Vía http://www.musicoterapiabcn.es/

Primero que nada, me gusta tener música de fondo mientras estamos en casa. De este modo evito también  tener la tele puesta, ya que a veces la encendemos más por inercia que por otra cosa. Puede ser cualquier tipo de música: canciones infantiles, música clásica, música "comercial", etc. En muchas ocasiones, Mateo deja lo que está haciendo y empieza a bailar si le gusta la canción que estamos escuchando.

También aprovechamos distintos momentos del día para cantar. Lo cierto es que yo canto fatal, pero a él le gusta y cuando termino una canción casi siempre me dice "más más". Muchas veces le canto durante la comida, merienda o cena. A veces utilizo unos pequeños títeres que tenemos, para hacerlo un poco más divertido. Los juguetes e instrumentos musicales están entre sus favoritos. Tenemos unos cuantos y se pasa un buen rato jugando con ellos. Algunos son de cuando era muy pequeñito, pero le siguen gustando.

Fuera de casa también realizamos actividades de estimulación musical. A lo largo de estos 20 meses hemos participado en dos talleres: "Estimulació musical per a nadons de 2 a 12 mesos" con Lucía Barea (pueden leer la entrevista que le hice para el blog aquí), y ahora estamos yendo a un taller de "Música per als més petits 1 a 3 anys" en el mismo centro cívico. Las primeras clases Mateo se mostraba tímido y desconfiando. Aunque prestaba mucha atención y participa en las actividades, no quería separarse de mi lado. Pero poco a poco ha ido cogiendo confianza y ahora se mueve de forma independiente por toda la clase e interactúa más con los otros niños y con la profesora. Entre otras cosas, cantamos en distintos idiomas, bailamos y tocamos varios instrumentos.

Finalmente, aunque no por eso menos importante, nos gusta asistir a conciertos adecuados para su edad, pero confieso que lo hacemos poco. En L'Auditori de Barcelona hay conciertos infantiles familiares, y también en el Palau de la Música Catalana, por citar un par de ejemplos. 

Para terminar esta entrada, les dejo una canción que al enano le encanta. Se titula "Ansi font, font, font" y dura un par de minutos. El vídeo es muy bonito, vale la pena mirarlo.




¿Qué actividades consideran importantes para el desarrollo de sus hijos? ¿Qué actividades les gusta compartir con ellos?

jueves, 7 de febrero de 2013

El primer beso


Mateo ha aprendido a dar besos. ¡Y qué besos! Los más dulces y tiernos que me han dado en la vida. A veces lo hace por iniciativa propia, y en otras ocasiones porque papá o yo se lo pedimos. Acerca su boca a la nuestra y dice "muaaa".  




El domingo estábamos en el parque cuando apareció A. A. es una niña un mes menor que Mateo que suele coincidir casi todos los días con nosotros en el parque. A. es muy cariñosa y esto a veces "asusta" un poco a Mateo, que últimamente tiene mucha vergüenza cuando una persona de sexo femenino que no sea yo se le acerca o le habla (cierra los ojos y voltea la cara, aunque riéndose jejeje). "Mateo, mira, ahí está A." le dijimos nosotros. Se saludaron y cada uno se fuea jugar por su lado.

Un rato después volvieron a encontrarse y empezaron a jugar juntos con la pelota. En un momento A. se acercó a Mateo para cogerle la mano, y entonces yo también me acerqué para que Mateo no se asustara y saliera huyendo. "Dale un besito" le dije a Mateo. Cual fue mi sorpresa cuando veo que Mateo acerca su cara a la de A. diciendo "muaaa" y A. acerca la suya a la de Mateo y....muak!!! El primer beso. De los más tierno :)

lunes, 4 de febrero de 2013

Ni un solo día


Papá estuvo un par de días de viaje por trabajo. Es la tercera vez que viaja desde que nació Mateo. La primera fue cuando tenía unos 5 meses, la segunda cuando acaba de cumplir un año, y esta última cerca a los 20 meses. El segundo viaje fue el más largo, una semana entera. Recuerdo que terminé agotada. Mateo dormía bastante mal en esa época -hemos mejorado mucho- y a eso se sumó el hecho de que cogió un virus y estuvo un par de días con fiebre.




Pero ha sido esta última vez la que he notado más claramente un cambio de comportamiento en Mateo por la ausencia de papá. Estaba más mimoso que de costumbre, quería llamar todo el tiempo mi atención, no durmió bien, y como consecuencia cogió un par de rabietas -aún no son muy frecuentes-. Pero lo más "interesante" -por llamarlo de alguna manera- fue su reacción al ver a papá por skype. Estaba en medio de una rabieta cuando apareció papá en el ordenador, se calló instantáneamente, miró a papá y su primera reacción fue retirarse, como enfadado. Luego, ante los llamados de papá, se acercó nuevamente y lo saludó y sonrió. Empezó a moverse de un lado a otro y no perdió la oportunidad de tumbarse en el suelo y gritar. Definitivamente estaba intentando llamar su atención. Yo me pregunto que pasaría en ese momento por su cabecita.




Cuando volvió papá la felicidad de Mateo era inmensa. Quería estar todo el tiempo con él, jugar, reír...lo había echado mucho de menos. Y papá no se quedaba atrás. Me pidió que retrasara la hora de dormir de Mateo para poder verlo y no quería por nada que se fuera a la cama. Al verlos pensé que en estos 20 meses yo no me he separado ni un solo día de mi enano. He ido a trabajar, a algún curso de formación, a unas 4 o 5 cenas con compañeros de trabajo, pero siempre he visto a Mateo en algún momento del día. Sé que ese día sin vernos llegará, ya sea por un viaje de trabajo, por pasar un fin de semana en pareja -lo cual no estaría nada mal-, o por algún otro motivo. Pero no sé cómo me sentiré, ni cómo reaccionará él.

¿Cuánto es el mayor tiempo que te has separado de tus peques? ¿Cómo te sentiste? ¿Cómo reaccionaron ellos?

lunes, 21 de enero de 2013

Mamá a tiempo completo + {diecinueve meses}


Tal como comenté en la última entrada, he vuelto a ser mamá a tiempo completo, mientras voy avanzando con los preparativos para nuestra próxima mudanza. La verdad es que lo estoy disfrutando muchísimo, aunque no voy a negar que en ocasiones puede ser agotador estar todo el día con un niño de 19 meses que no para ni un segundo. 

Mateo está en una edad preciosa. Absolutamente todo llama su atención y le produce curiosidad, y eso me permite re-descubrir el mundo a su lado. Entiende perfectamente lo que le digo y se comunica bastante pero, aunque hago mi mayor esfuerzo, la mitad de las cosas que dice no las entiendo ;( Y a veces eso lo enfada.

Se ríe a carcajadas cuando algo le hace gracia; me busca continuamente diciendo "mamá mamá" y cuando me encuentra viene corriendo a abrazarme ;))); cuando se cae o se le cae algo, o sucede algo que no le gusta se le ha dado por decir "¡Oh no!" con cara de preocupación y tono de queja, lo cual me hace mucha gracia.




Le encanta ver Peppa Pig, jugar con las pelotas, con los coches y con un gran perro de peluche que compramos en Ikea y al que bautizamos como "Tobi". También disfruta mucho jugando con la tierra en el parque, persiguiendo a las palomas y a los perritos. Y le encanta la música. Los juguetes musicales están entre sus preferidos, le gusta mucho que le cante -con lo mal que lo hago- y cuando le ponemos música o vamos a un lugar con música a veces se anima a bailar.




El tiempo está de nuestro lado, así que esto nos permite hacer actividades al aire libre, lo cual nos gusta a los dos. Pasamos la mayor parte de la mañana en el parque, tenemos la suerte de que hay varios parques cerca de casa, así que vamos variando. Por las tardes, después de comer y de la siesta -a veces de 3 horas ;)- merendamos juntos, jugamos un rato en casa y casi siempre salimos nuevamente. A veces volvemos al parque, y en otras ocasiones buscamos un lugar cerrado. El Baby Deli es un buen lugar para merendar y jugar un poco. Un día a la semana vamos a la zona infantil del Fnac, donde Mateo tiene espacio para moverse y estar en contacto con los libros.

Luego llega papá y empezamos con la rutina diaria de baño, cena, un poquito de juego con papá, y finalmente a la cama. Estamos pasando unos lindos días juntos.

jueves, 10 de enero de 2013

Conversando con Lucía Barea (musicoterapeuta y músico profesional)

Conocí a Lucía hace aproximadamente un año, cuando inscribí a Mateo en un taller de estimulación musical infantil (Música per nadons) en el centro cívico de mi barrio. Desde el primer momento supe que estaba ante una persona especial: alegre, dulce, cariñosa, cercana, entusiasta, y con un gran amor por los niños. ¡Disfrutábamos muchísimo sus clases! Y además descubrí que a Mateo le encanta la música.

Quería escribir una entrada sobre los beneficios de la música en los niños, pero pensé que lo mejor era que lo explicara directamente una profesional. Así que me puse en contacto con Lucía, musicoterapeuta y músico profesional, y aceptó encantada esta entrevista. ¡Muchas gracias Lucía!


Vía http://www.musicoterapiabcn.es/


¿Qué beneficios aporta la estimulación musical infantil?

En la actualidad existen diversos estudios que hablan de la importancia de la experiencia musical en los primeros años de vida para el desarrollo integral de los niños y niñas. En su cara social, la música facilita la interacción y la socialización de los pequeños a la vez que sirve para estimular la adquisición del lenguaje, memoria y atención, así como destrezas motoras que se activan a través del ritmo. Si esto lo acompañamos de un ambiente familiar, cálido y de confianza los logros serán aun más evidentes. Siempre me gusta mencionar el carácter inocuo de la música,  y remarcar que per se no tiene efectos secundarios, con lo cual podemos utilizarla como herramienta de comunicación en el intento de brindar afecto y contención o simplemente para jugar con los pequeños.


¿Has tenido alguna experiencia que recuerdes de forma especial relacionada con la estimulación musical infantil?

Recuerdo como sorprendente observar a mamás que habían comenzado a venir a clases de música con sus bebés de 1 y 2 meses y continuaban hasta que sus bebés se convertían en caminadores; cómo esos niños y niñas reconocían y disfrutaban en las clases con un goce de algo ya conocido. Se anticipaban y sabían lo que iba a pasar, conocían mi voz y las actividades a las que los invitaría sin miedo, ya que todo lo conocido nos genera confianza o por lo menos no nos pone en alerta ¿verdad? Me ha gustado comprobar que aunque parece que a un bebé de 2 meses no le pasa nada y nada entiende de su entorno, por el contrario y en mi opinión personal, sí que se van quedando con información del ambiente y de las personas que los rodean.


Cuéntanos un poco acerca de tus talleres de estimulación musical para bebés y niños.

Los Talleres de Música per Nadons (0 a 12 meses) o de Música per als mes petits (1 a 3 años) tienen una periodicidad de una vez por semana en encuentros de 45 mins aproximadamente. Los organizo en distintos barrios de Barcelona y también en los alrededores los fines de semana. Toda la información la pueden obtener consultando mi pagina web: www.musicoterapiabcn.es.


Vía http://www.musicoterapiabcn.es/


Además de a través de este tipo de talleres, ¿cómo podemos los padres integrar la estimulación musical en nuestro día a día?

Una buena manera de integrar la estimulación musical en casa es cantando en diferentes situaciones del día a día, inventar canciones para hacer los quehaceres cotidianos, también están los cuentos sonoros que son muy divertidos, o se pueden fabricar instrumentos de percusión con material reciclado. Hay muchas actividades que se pueden hacer en casa, pero es verdad que para todo esto se necesita tiempo, tiempo de juego, y esto es quizás lo que remarcaría como una pauta importante de los adultos hacia los niños, disponer de algo de tiempo para jugar con ellos, y para enfocarme en lo musical lo mas fácil y sencillo sería cantarles.


¿Qué otro tipo de actividades relacionadas con la música realizas?

Como musicoterapeuta estoy trabajando como voluntaria en un proyecto en el Hospital Sant Joan de Deu en el cual vamos a tocar a las salas de espera con una compañera y les regalamos un poco de música a los niños y niñas y familias que pasan por allí. También hago talleres de musicoterapia per a gent gran y formo parte de la SSBigHand que es un proyecto de Percusión Corporal y que próximamente podrá verse en los escenarios.

Vía http://www.musicoterapiabcn.es/


¿Qué proyectos tienes para los próximos meses?

Mis próximos proyectos son la grabación de mi segundo disco y una vez terminado presentarlo en vivo y en directo, espero que para Febrero 2013. También estoy armando una orquesta de Música per a Infants para salir a tocar en poco tiempo.

Toda la info sobre talleres, clases en los parques, cumpleaños y demás la encontrarán en su página web www.musicoterapiabcn.es.

¡Gracias nuevamente Lucía, qué ganas de escuchar tu segundo disco y conocer tu orquesta!


Lucía Barea es musicoterapeuta y músico profesional. Nació en Argentina el año 1975 y la música la acompaña desde su infancia. Comenzó a los seis años estudiando guitarra española para luego entrar al Conservatorio a estudiar piano y canto, pero no terminaba de sentirse a gusto y decidió continuar en una escuela de música popular que quedaba justo al lado, así que sus estudios de voz se orientaron hacia el canto del jazz. 

Más tarde comenzó a tocar el bajo eléctrico y formó parte de un grupo musical de chicas, Taco de Reina, con el que salieron a tocar por diferentes escenarios. Más tarde se volcó al estudio de la música contemporánea y pasó por diferentes escuelas, el ITMC (Instituto Tecnológico de Música Contemporánea), SADEM (Sindicato Argentino de Músicos) y BERKLEY en su sede de Buenos Aires; mientras seguía tocando y aprendiendo todo lo que podía. 

Realizó la carrera de Musicoterapia en la Universidad de Buenos Aires y hoy cree fue una de sus mejores elecciones ya que pudo desarrollar y darle una vuelta a su formación musical enfocándola hacia el área de la salud, otra gran motivación en su vida. A sus 27 años dejó su país y se instaló en España y desde entonces, hace casi diez años, se dedica a la musicoterapia familiar y la pequeña infancia (0 a 3 años).

lunes, 31 de diciembre de 2012

Mi deseo para el 2013


Aprovecho el último día del año para unirme a esta preciosa iniciativa de "¡Mamá qué sabe!" y compartir con ustedes mi deseo para este nuevo año.

Vivimos tiempos difíciles, de crisis y cambios, tiempos de inseguridad e inestabilidad. Por eso, mi deseo para el 2013 se puede resumir en una sola palabra:


UNIÓN

Porque la unión hace la fuerza, y las dificultades se superan más fácilmente con la ayuda de los demás.

Porque solos no hacemos nada, y juntos seremos capaces de generar el gran cambio que necesitamos.

Porque la vida se disfruta más en compañía, y la felicidad de los demás nos acerca a la nuestra.

Porque en el fondo, aunque a veces no lo parezca, todos buscamos lo mismo, y debemos caminar unidos en la misma dirección.

Deseo en especial, la unión de las familias.

¡FELIZ 2013!

viernes, 7 de diciembre de 2012

¿Qué quiero enseñarle a mi hijo?

Haciendo limpieza de mi ordenador encontré este texto que escribí hace un buen tiempo, cuando estaba embarazada. Confieso que no recordaba que existía, pero me alegra haberlo encontrado. Así que para que esto no vuelva a sucederme y para que no quede en el olvido, he decidido compartirlo en el blog. 


Cuando supe que estaba embarazada mi cabeza se convirtió en un remolino de pensamientos. Es muy difícil expresar en pocas palabras todo lo que pasó por mi mente. ¿Estoy realmente preparada para ser madre? ¿Qué tengo que hacer para que mi bebé nazca sano y fuerte? ¿Seré capaz de cuidar correctamente de él? ¿Nos va a alcanzar el dinero para darle todo lo necesita? ¿Cómo vamos a organizarnos para cuidarlo (mis padres y mis suegros viven a 14.000 km!!!)? Y un largo etcétera.
En medio de esta interminable lista de preguntas apareció una que atrajo mi atención y a la que quiero dedicar este texto. ¿Qué quiero enseñarle a mi hijo? Cuando sea adulto y piense en mí, ¿qué es lo que más quiero que recuerde?
Estoy profundamente convencida de que hoy en día le damos demasiada importancia al dinero y a las cosas materiales. La persona más exitosa es la que más dinero gana, la que tiene el mejor coche, la casa más grande y se va lo más lejos posible de vacaciones. Todo se mide por los beneficios económicos que genera, siempre estamos pensando en lo que nos queremos comprar, en cuánto nos cuesta esto, cuánto nos podemos ahorrar con esto otro, qué hacemos con nuestros ahorros para rentabilizarlos al máximo, ah no….esto no me compensa, solemos decir continuamente.
Y lo cierto es que pocas veces pensamos en cómo ser mejores personas, cómo entender, ayudar y hacer felices a los demás, en compartir sin importar que eso implique sacrificarnos un poco. Queremos tener más y más, a costa, muchas veces, de lo que sea. Así que ya se imaginarán qué quiero enseñarle a mi hijo, y a través de este proceso, crecer personalmente yo también.
Primero que nada, que sea una buena persona. Que actúe de tal manera que sus actos no dañen a los demás ni a sí mismo. Que sea justo, que intente siempre ponerse en los zapatos de los demás, que sea compasivo, que comparta. Recuerdo un día hace algunos años en que estábamos mi marido y yo sentados en una banca en Manresa y pasó una niña pequeña con sus padres comiendo castañas, y nos dijo: “¿quieren?” y nos invitó unas cuantas. Fue un momento muy especial.
Lo segundo que quiero enseñarle es que no se apegue al dinero y a las cosas materiales. Que el tener más no guíe su vida. Que no sufra porque no puede comprarse el mejor coche, tener una casa más grande o irse de vacaciones a un país exótico. Que no se compare con los demás. Que disfrute y sea feliz con lo que tiene.    
Y finalmente que actúe por convicción. Que no se deje llevar por la corriente o por las convenciones sociales, que al actuar tome en cuenta sus sentimientos y emociones y confíe en ellos. Sólo así podrá ser feliz.

¡BUEN FIN DE SEMANA!

domingo, 2 de diciembre de 2012

De guardería a cuidadora en casa

A los tres días de volver a la guardería después de quedarse una semana en casa, Mateo volvió a enfermarse. El viernes de la semana pasada empezó con vómitos, luego diarrea, y de ahí vinieron nuestros amigos los mocos y la tos. Esto nos llevó a tomar la tan postergada decisión: a partir del lunes se quedará en casa con una cuidadora por tiempo indefinido.

El primer mes de guardería fue relativamente bien, pero a inicios de octubre -después de varios días con mocos y tos- cogió una bronquitis. A partir de ese momento ha ido enganchando un virus tras otro. Al recuperarse de la bronquitis cogió un fuerte resfriado, luego un virus al estómago con muuuchos vómitos, otra resfriado, otra bronquitis y finalmente lo del fin de semana pasado, de lo cual aún no se ha recuperado del todo.

No ha sido fácil tomar esta decisión. Por un lado estábamos contentos con la guardería, y nos parecía que Mateo también lo estaba -de hecho, me da un poco de pena que se pierda las actividades y el día a día con sus compañeritos-, y por otro lado, siempre he tenido ciertos reparos en dejarlo solo durante ocho horas con una persona que no sea de la familia. Pero esta situación no nos permitía vivir tranquilos, y creemos que la decisión que hemos tomado es lo mejor para él, y por lo tanto, para todos. 

Pienso que no es bueno ni justo para él tener que soportar un virus tras otro, y por consecuencia, medicamento tras medicamento. Sé que con este cambio no vamos a evitar que se enferme, y soy consciente de que ésta es la única manera que tienen los niños de ir creando defensas, pero sinceramente espero que la frecuencia de las enfermedades disminuya y que las defensas las vaya creando poco a poco, y no de golpe como ha pasado en estos últimos 2 meses.

En paralelo, el pediatra le ha mandado a hacer análisis para ver si no necesita algún tipo de refuerzo, porque cuando le comenté a la profesora que dejaba la guardería me dijo: "Es que lo está pasando muy mal, es el que más se ha enfermado de todos. Quizás tiene las defensas bajas".    

Por otro lado, estoy segura que papá y yo vamos a estar más tranquilos. No sólo al verlo mejor de salud, sino que de este modo no tendremos que rompernos la cabeza día tras día pensando cómo nos organizamos  para que Mateo pueda quedarse en casa. Como comenté anteriormente, mis suegros estuvieron un tiempo de visita, y ellos nos ayudaron cuando el enano se puso enfermo, pero ahora que se han ido y estamos nuevamente solos los 3, nos está resultando bastante complicado organizarnos. 

Estos últimos días papá y yo nos hemos cogido días de vacaciones para quedarnos con él, pero esto es algo que podemos hacer puntualmente y no de forma continua. Así que a partir del lunes Mateo se quedará con una cuidadora. Afortunadamente, es una chica que conocemos bastante bien, tiene experiencia cuidando niños pequeños y es muy cariñosa con mi enano. ¿Durante cuánto tiempo se quedará en casa? No lo sé. Prefiero esperar que pasen los meses de más frío y darle la oportunidad a su cuerpo de que se recupere.  

Ya iré contando cómo nos va con este cambio.

¡Feliz domingo!

viernes, 23 de noviembre de 2012

Caminar con casi 18 meses


Los primeros días de diciembre Mateo cumplirá 18 meses, y recién se ha soltado a andar esta semana. Confieso que, a pesar que soy consciente de que cada niño tiene su ritmo, y más aún de que mi enano siempre ha ido un poco “más lento” de lo “normal” en lo que a habilidades físicas se refiere –empezó a gatear casi con un año-, estaba algo preocupada por el tema.

Cumplió catorce, quince, dieciséis meses y nada. Todos los niños de su edad caminaban pero él prefería gatear y cuando intentábamos hacerlo andar cogido de los brazos solía resistirse. Nunca faltaba en el parque alguna abuela, mamá, papá o cuidadora que preguntara: “¿Aún no anda?” Y ante mi negativa continuara: “Bueno, ya andará, cada niño tiene su ritmo”. Pero lejos de tranquilizarme, me inquietaba un poco más.

Lo conversé con el pediatra y me recomendó llevarlo a un CDIAP (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana) para que lo evaluara una fisioterapeuta y así descartar cualquier tipo de problema físico.

Los CDIAPs es un servicio –que no sabía que existía, por cierto- que ofrece la Generalitat de Cataluña para los niños –y sus familias- que se encuentren en alguna de las situaciones siguientes:
  • Niños que en condiciones normales no necesitan esta atención, pero el medio familiar y social en el que viven puede hacerla necesaria.
  • Niños que en condiciones normales no llegan a un desarrollo adecuado para su edad y, por lo tanto, necesitan atención para conseguirlo (en principio, éste era nuestro caso).
  • Niños que presentan malformaciones evidentes, defectos congénitos, lesiones cerebrales de cualquier origen y otras anomalías.

Los profesionales que forman parte del equipo interdisciplinar de los CDIAPs son expertos en desarrollo infantil y en los diversos ámbitos de intervención (niño, familia y entorno). Hay especialistas en fisioterapia, logopedia, trabajo social, psicología y neuropediatría.

A la primera cita sólo asistimos papá y yo. La idea era explicar lo que nos había llevado ahí al especialista. Nos hizo muchas –muchísimas- preguntas sobre Mateo y sobre nosotros y nuestras familias. Creo que se hizo una idea bastante clara de la situación. La segunda cita fue con la fisioterapeuta y Mateo. Estuvimos cerca de media hora. La fisioterapeuta montó un pequeño espacio para que el enano jugara y así ver cómo se desenvolvía. ¡Y lo hizo muy bien! Nos dijo que no teníamos de que preocuparnos y que en poco tiempo estaría andando –en ese momento aceptaba un poco más avanzar cogido de los brazos-. Que quizás su “retraso” se debiera en parte a que es un niño muy grande –¡a ver si tengo en casa un futuro jugador de baloncesto!-.

Esto fue hace poco más de un mes y quedamos en vernos nuevamente en quince días, para ver los progresos, pero debido a los múltiples virus que ha cogido Mateo aún no hemos podido ir. Espero poder hacerlo la semana que viene.

Mientras tanto –y en gran parte gracias a la ayuda de las visitas :)- hemos estado ayudando a Mateo a caminar cogido de los brazos. Cada día hacía un pequeño avance. Hasta que hace unos días empezó a soltarse. Primero sólo un par de pasos, y poco a poco unos cuántos más. Ahora, aunque aún prefiere que lo lleves de la mano, puede andar solo distancias importantes –me refiero del salón a la cocina y cosas así :)-. ¡Empezamos una nueva etapa!

Después de todo este proceso, mi reflexión es que, efectivamente cada niño tiene su ritmo, pero creo que si en algunos aspectos se sale de lo que se considera “normal”, nunca está demás consultarlo con el pediatra y ver si es necesario una evaluación adicional.

¡Buen fin de semana!

lunes, 19 de noviembre de 2012

Los tres

Después de más de dos meses seguidos de visitas -mi hermana, su novio, mis suegros- volvemos a estar solos los tres. Este fin de semana nos ha tocado decir adiós a los abuelos y, aunque no voy a negar que han habido días en los que me he sentido algo agobiada por tener tanta gente en casa, siempre entristece despedirse y los vamos a echar mucho de menos. 

Al igual que mi hermana y su novio, nos han ayudado muchísimo con Mateo. Además, papá y yo hemos podido salir juntos a cenar, a tomar una coca-cola al bar de abajo o a hacer la compra ¡Muchas gracias! Pero principalmente, han cuidado al enano los días que se ha enfermado y no ha podido ir a la guarde, que no han sido pocos.

Mateo ha estado feliz durante estos meses. Cómo no iba a estarlo si ha tenido atención permanente. Ha compartido con ellos juegos, risas, paseos, baños, comidas, y algún llanto, por supuesto. Estaba fascinado de tener compañía más allá de mamá y papá. Y a pesar de que los primeros días no entendía muy bien qué pasaba y se mostraba algo temeroso, no fue difícil que les cogiera confianza y terminó robándoles el corazón.

Para mis suegros también han sido dos meses intensos, durante los cuales han podido disfrutar a su nieto en todas sus facetas, así como ver de cerca su desarrollo.

Hoy volvemos a la "normalidad", a nuestras rutinas de siempre, a nuestra vida de tres.

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