lunes, 31 de diciembre de 2012

Mi deseo para el 2013


Aprovecho el último día del año para unirme a esta preciosa iniciativa de "¡Mamá qué sabe!" y compartir con ustedes mi deseo para este nuevo año.

Vivimos tiempos difíciles, de crisis y cambios, tiempos de inseguridad e inestabilidad. Por eso, mi deseo para el 2013 se puede resumir en una sola palabra:


UNIÓN

Porque la unión hace la fuerza, y las dificultades se superan más fácilmente con la ayuda de los demás.

Porque solos no hacemos nada, y juntos seremos capaces de generar el gran cambio que necesitamos.

Porque la vida se disfruta más en compañía, y la felicidad de los demás nos acerca a la nuestra.

Porque en el fondo, aunque a veces no lo parezca, todos buscamos lo mismo, y debemos caminar unidos en la misma dirección.

Deseo en especial, la unión de las familias.

¡FELIZ 2013!

domingo, 30 de diciembre de 2012

150 palabras: El lugar en el mundo (ilusión, responsabilidad, león)




Aburrido de ser el rey de la selva, el león fue en busca del sabio elefante.

-No quiero ser más el rey de la selva.– sentenció.

-¿Por qué?- preguntó el elefante sorprendido, pues miles de años atrás, cuando todos los animales de la selva se reunieron para elegir un rey, él aceptó el cargo con mucha ilusión.

-Ningún otro animal de la selva tiene tu valor y tu coraje.- continuó el elefante- Nadie puede protegernos como lo haces tú. Quizás hoy estás aburrido, triste y cansado, pero éste es tu lugar en el mundo. Si nos abandonas estaremos perdidos.

El león no supo qué responder. Como siempre, el elefante tenía razón, él era el animal más valiente de la selva, y era su responsabilidad proteger y defender a los demás. Ése era su lugar en el mundo y lo que daba sentido a su vida. 



jueves, 27 de diciembre de 2012

Ya vienen los Reyes Magos: ¡Nuestro primer sorteo!


Aprovechando que vienen los Reyes Magos se me ocurrió poner en marcha un sorteo, para agradecer la oportunidad que este blog me ha dado de conocer personas maravillosas que cada día me enseñan cosas nuevas, así como proyectos y pequeños negocios cargados de ilusión y muchas ganas de hacer algo diferente e innovador. 

Y qué mejor que hacerlo de la mano de Petit Joel, una pequeña tienda online de juegos y juguetes de madera, naturales y creativos, que me encantó desde que la conocí. Detrás de ella está Esther, mamá de Joel, que decidió redirigir su vida para conciliar el ámbito laboral con el familiar y creó este precioso proyecto.




¿Y qué sorteamos? Uno de estos tres juguetes, es decir, el ganador podrá elegir de entre estas tres opciones la que más le guste:

1. Un coche-mordedor, perfecto para bebés.
2. Un xilófono, para esos pequeños músicos que tenemos en casa.
3. Un puzzle de colores con el que además se pueden crear figuras, para poner en marcha la creatividad de  niños y adultos.

Para participar tenéis que:

1. Dar ME GUSTA a la página de facebook de Aprendiendo a ser mamá.
2. Dar ME GUSTA a la página de facebook de Petit Joel.
3. Dejar un comentario en esta entrada del blog, con vuestro nombre de facebook y vuestro e-mail, contándonos qué es lo que más os gusta de Petit Joel (podéis ir a su página pinchando aquí).

Y no os olvidéis de compartir el sorteo en vuestro facebook, twitter o blog. ¡Que nadie se quede sin participar!

Por temas logísticos, el sorteo sólo es válido para direcciones dentro de la Península y Baleares. El plazo para apuntarse al sorteo finalizará el 5 de enero de 2013. El sorteo se llevará a cabo mediante Sortea2 y el ganador se publicará en este blog el 7 de enero de 2013. También nos pondremos en contacto con él a través del mail.

Adicionalmente, Petit Joel quiere ofrecer a los seguidores de Aprendiendo a Ser Mamá un 10% de descuento con el código REYES, válido hasta el 03/01/2013 (fecha límite para que los pedidos lleguen a tiempo para Reyes).

¡Mucha suerte a tod@s! Espero que este regalo os guste tanto como a mí, y que os haga empezar el año con una sonrisa ;)

domingo, 23 de diciembre de 2012

150 palabras: Un deseo (estrella, árbol, idea)


Sira abrió los ojos y observó que el verde y frondoso árbol bajo el que se había acostado seguía ahí. Se sentía mucho mejor. Ese terrible dolor de cabeza había remitido y su cuerpo estaba nuevamente lleno de energía.



Decidió que era hora de volver a casa. Si caminaba de prisa llegaría antes de la cena. Mis padres estarán preocupados, pensó. Había tenido la idea de salir a dar un paseo después de comer para despejarse,  pero el cansancio y el malestar la obligaron a acostarse un momento bajo el árbol, cayendo en un profundo sueño.

Empezaba a caer la noche y en el cielo despejado se divisaba la primera estrella. “Cuando veas la primera estrella de la noche no olvides pedir un deseo”, le decía su padre con frecuencia. Así lo hizo, como cada noche.

¿Y tú, qué deseo pedirías?

viernes, 21 de diciembre de 2012

¡Feliz Navidad!


Mateo, papá y yo queremos desearles una

¡FELIZ NAVIDAD! 

y agradecerles por formar parte de nuestras vidas :)



Un fuerte abrazo y nuestros mejores deseos para estas fiestas.

PD: Estamos preparando una linda sorpresa junto con los chicos de Petit Joel. Tendremos más novedades después de navidad, ¡estén atentos!
  

martes, 18 de diciembre de 2012

¡Una estrella para Mateo!

El sábado me acerqué a Correos a buscar un "sospechoso" paquetito de remitente desconocido que no habían podido entregarme personalmente el viernes. ¿Sería el Madresférico Invisible? ¡Por supuesto que sí! Tenía muchas ganas de saber a quién le había tocado y qué había decidido regalarme.

El regalo venía de Marisa de La estrella de Gael, un blog que no conocía pero que me alegro muchísimo de haber descubierto, y sobretodo de conocer a Marisa, una persona que me ha transmitido alegría, cariño, sensibilidad, entusiasmo, creatividad, y principalmente una gran pasión por su hijo y por el mundo de la maternidad y la crianza en general.

¡Qué linda sorpresa me llevé al descubrir que el regalo era una preciosa camiseta para Mateo! Y lo mejor de todo es que ella misma las decora ;).






El regalo iba acompañado de una nota, en la que, además de desearme felices fiestas, me comentaba que después de haber visitado mi blog había decidido regalarme una camiseta para Mateo porque él forma parte de mí :)) ¡Y además le da sentido a mi vida!

¡Muchas gracias por el regalo Marisa! Y a Madresfera por la iniciativa, que nos ha dado la oportunidad de descubrir nuevos blogs y a las personas que hay detrás de ellos ;))

Espero que esta estrella ilumine a Mateo el nuevo año que empieza.


¡FELIZ NAVIDAD!


domingo, 16 de diciembre de 2012

150 palabras: Una niña afortunada (vela(s), cama y muñeco)




Aquella mañana Inés fue la primera en levantarse de la cama. No podía esperar más, quería saber qué le había traído Papá Noel. ¡Menuda desilusión se llevó al ver que no había regalos bajo el árbol!

-No lo entiendo. –le dijo a su inseparable muñeco de peluche Coco.- Con lo bien que me he portado este año. 

Una lágrima recorrió su mejilla.

-No estés triste Inés. Eres una niña muy afortunada. Tienes muchos juguetes. Y muchos amigos. Y mamá y papá te quieren más que a nada en el mundo. Y me tienes a mí. Yo estaré siempre contigo. –comentó el muñeco intentando animarla.

Inés abrazó fuerte a Coco, aun con lágrimas en los ojos. De pronto escucharon una hermosa melodía a lo lejos y corrieron hacia la puerta. Al abrirla descubrieron cuatro preciosas velas rojas y divisaron un trineo que desaparecía a lo lejos. Papá Noel había estado ahí. 



miércoles, 12 de diciembre de 2012

Miércoles mudo: Niña otra vez





"DEBEMOS ESCUCHAR AL NIÑO QUE FUIMOS UN DÍA 
Y QUE EXISTE DENTRO DE NOSOTROS.
ESE NIÑO ENTIENDE DE INSTANTES MÁGICOS."


                                                                                                                                              Paulo Coelho

viernes, 7 de diciembre de 2012

¿Qué quiero enseñarle a mi hijo?

Haciendo limpieza de mi ordenador encontré este texto que escribí hace un buen tiempo, cuando estaba embarazada. Confieso que no recordaba que existía, pero me alegra haberlo encontrado. Así que para que esto no vuelva a sucederme y para que no quede en el olvido, he decidido compartirlo en el blog. 


Cuando supe que estaba embarazada mi cabeza se convirtió en un remolino de pensamientos. Es muy difícil expresar en pocas palabras todo lo que pasó por mi mente. ¿Estoy realmente preparada para ser madre? ¿Qué tengo que hacer para que mi bebé nazca sano y fuerte? ¿Seré capaz de cuidar correctamente de él? ¿Nos va a alcanzar el dinero para darle todo lo necesita? ¿Cómo vamos a organizarnos para cuidarlo (mis padres y mis suegros viven a 14.000 km!!!)? Y un largo etcétera.
En medio de esta interminable lista de preguntas apareció una que atrajo mi atención y a la que quiero dedicar este texto. ¿Qué quiero enseñarle a mi hijo? Cuando sea adulto y piense en mí, ¿qué es lo que más quiero que recuerde?
Estoy profundamente convencida de que hoy en día le damos demasiada importancia al dinero y a las cosas materiales. La persona más exitosa es la que más dinero gana, la que tiene el mejor coche, la casa más grande y se va lo más lejos posible de vacaciones. Todo se mide por los beneficios económicos que genera, siempre estamos pensando en lo que nos queremos comprar, en cuánto nos cuesta esto, cuánto nos podemos ahorrar con esto otro, qué hacemos con nuestros ahorros para rentabilizarlos al máximo, ah no….esto no me compensa, solemos decir continuamente.
Y lo cierto es que pocas veces pensamos en cómo ser mejores personas, cómo entender, ayudar y hacer felices a los demás, en compartir sin importar que eso implique sacrificarnos un poco. Queremos tener más y más, a costa, muchas veces, de lo que sea. Así que ya se imaginarán qué quiero enseñarle a mi hijo, y a través de este proceso, crecer personalmente yo también.
Primero que nada, que sea una buena persona. Que actúe de tal manera que sus actos no dañen a los demás ni a sí mismo. Que sea justo, que intente siempre ponerse en los zapatos de los demás, que sea compasivo, que comparta. Recuerdo un día hace algunos años en que estábamos mi marido y yo sentados en una banca en Manresa y pasó una niña pequeña con sus padres comiendo castañas, y nos dijo: “¿quieren?” y nos invitó unas cuantas. Fue un momento muy especial.
Lo segundo que quiero enseñarle es que no se apegue al dinero y a las cosas materiales. Que el tener más no guíe su vida. Que no sufra porque no puede comprarse el mejor coche, tener una casa más grande o irse de vacaciones a un país exótico. Que no se compare con los demás. Que disfrute y sea feliz con lo que tiene.    
Y finalmente que actúe por convicción. Que no se deje llevar por la corriente o por las convenciones sociales, que al actuar tome en cuenta sus sentimientos y emociones y confíe en ellos. Sólo así podrá ser feliz.

¡BUEN FIN DE SEMANA!

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Miércoles mudo: Caminante






"CAMINANTE NO HAY CAMINO,
SE HACE CAMINO AL ANDAR."



                                                                     Antonio Machado



domingo, 2 de diciembre de 2012

De guardería a cuidadora en casa

A los tres días de volver a la guardería después de quedarse una semana en casa, Mateo volvió a enfermarse. El viernes de la semana pasada empezó con vómitos, luego diarrea, y de ahí vinieron nuestros amigos los mocos y la tos. Esto nos llevó a tomar la tan postergada decisión: a partir del lunes se quedará en casa con una cuidadora por tiempo indefinido.

El primer mes de guardería fue relativamente bien, pero a inicios de octubre -después de varios días con mocos y tos- cogió una bronquitis. A partir de ese momento ha ido enganchando un virus tras otro. Al recuperarse de la bronquitis cogió un fuerte resfriado, luego un virus al estómago con muuuchos vómitos, otra resfriado, otra bronquitis y finalmente lo del fin de semana pasado, de lo cual aún no se ha recuperado del todo.

No ha sido fácil tomar esta decisión. Por un lado estábamos contentos con la guardería, y nos parecía que Mateo también lo estaba -de hecho, me da un poco de pena que se pierda las actividades y el día a día con sus compañeritos-, y por otro lado, siempre he tenido ciertos reparos en dejarlo solo durante ocho horas con una persona que no sea de la familia. Pero esta situación no nos permitía vivir tranquilos, y creemos que la decisión que hemos tomado es lo mejor para él, y por lo tanto, para todos. 

Pienso que no es bueno ni justo para él tener que soportar un virus tras otro, y por consecuencia, medicamento tras medicamento. Sé que con este cambio no vamos a evitar que se enferme, y soy consciente de que ésta es la única manera que tienen los niños de ir creando defensas, pero sinceramente espero que la frecuencia de las enfermedades disminuya y que las defensas las vaya creando poco a poco, y no de golpe como ha pasado en estos últimos 2 meses.

En paralelo, el pediatra le ha mandado a hacer análisis para ver si no necesita algún tipo de refuerzo, porque cuando le comenté a la profesora que dejaba la guardería me dijo: "Es que lo está pasando muy mal, es el que más se ha enfermado de todos. Quizás tiene las defensas bajas".    

Por otro lado, estoy segura que papá y yo vamos a estar más tranquilos. No sólo al verlo mejor de salud, sino que de este modo no tendremos que rompernos la cabeza día tras día pensando cómo nos organizamos  para que Mateo pueda quedarse en casa. Como comenté anteriormente, mis suegros estuvieron un tiempo de visita, y ellos nos ayudaron cuando el enano se puso enfermo, pero ahora que se han ido y estamos nuevamente solos los 3, nos está resultando bastante complicado organizarnos. 

Estos últimos días papá y yo nos hemos cogido días de vacaciones para quedarnos con él, pero esto es algo que podemos hacer puntualmente y no de forma continua. Así que a partir del lunes Mateo se quedará con una cuidadora. Afortunadamente, es una chica que conocemos bastante bien, tiene experiencia cuidando niños pequeños y es muy cariñosa con mi enano. ¿Durante cuánto tiempo se quedará en casa? No lo sé. Prefiero esperar que pasen los meses de más frío y darle la oportunidad a su cuerpo de que se recupere.  

Ya iré contando cómo nos va con este cambio.

¡Feliz domingo!

viernes, 23 de noviembre de 2012

Caminar con casi 18 meses


Los primeros días de diciembre Mateo cumplirá 18 meses, y recién se ha soltado a andar esta semana. Confieso que, a pesar que soy consciente de que cada niño tiene su ritmo, y más aún de que mi enano siempre ha ido un poco “más lento” de lo “normal” en lo que a habilidades físicas se refiere –empezó a gatear casi con un año-, estaba algo preocupada por el tema.

Cumplió catorce, quince, dieciséis meses y nada. Todos los niños de su edad caminaban pero él prefería gatear y cuando intentábamos hacerlo andar cogido de los brazos solía resistirse. Nunca faltaba en el parque alguna abuela, mamá, papá o cuidadora que preguntara: “¿Aún no anda?” Y ante mi negativa continuara: “Bueno, ya andará, cada niño tiene su ritmo”. Pero lejos de tranquilizarme, me inquietaba un poco más.

Lo conversé con el pediatra y me recomendó llevarlo a un CDIAP (Centro de Desarrollo Infantil y Atención Temprana) para que lo evaluara una fisioterapeuta y así descartar cualquier tipo de problema físico.

Los CDIAPs es un servicio –que no sabía que existía, por cierto- que ofrece la Generalitat de Cataluña para los niños –y sus familias- que se encuentren en alguna de las situaciones siguientes:
  • Niños que en condiciones normales no necesitan esta atención, pero el medio familiar y social en el que viven puede hacerla necesaria.
  • Niños que en condiciones normales no llegan a un desarrollo adecuado para su edad y, por lo tanto, necesitan atención para conseguirlo (en principio, éste era nuestro caso).
  • Niños que presentan malformaciones evidentes, defectos congénitos, lesiones cerebrales de cualquier origen y otras anomalías.

Los profesionales que forman parte del equipo interdisciplinar de los CDIAPs son expertos en desarrollo infantil y en los diversos ámbitos de intervención (niño, familia y entorno). Hay especialistas en fisioterapia, logopedia, trabajo social, psicología y neuropediatría.

A la primera cita sólo asistimos papá y yo. La idea era explicar lo que nos había llevado ahí al especialista. Nos hizo muchas –muchísimas- preguntas sobre Mateo y sobre nosotros y nuestras familias. Creo que se hizo una idea bastante clara de la situación. La segunda cita fue con la fisioterapeuta y Mateo. Estuvimos cerca de media hora. La fisioterapeuta montó un pequeño espacio para que el enano jugara y así ver cómo se desenvolvía. ¡Y lo hizo muy bien! Nos dijo que no teníamos de que preocuparnos y que en poco tiempo estaría andando –en ese momento aceptaba un poco más avanzar cogido de los brazos-. Que quizás su “retraso” se debiera en parte a que es un niño muy grande –¡a ver si tengo en casa un futuro jugador de baloncesto!-.

Esto fue hace poco más de un mes y quedamos en vernos nuevamente en quince días, para ver los progresos, pero debido a los múltiples virus que ha cogido Mateo aún no hemos podido ir. Espero poder hacerlo la semana que viene.

Mientras tanto –y en gran parte gracias a la ayuda de las visitas :)- hemos estado ayudando a Mateo a caminar cogido de los brazos. Cada día hacía un pequeño avance. Hasta que hace unos días empezó a soltarse. Primero sólo un par de pasos, y poco a poco unos cuántos más. Ahora, aunque aún prefiere que lo lleves de la mano, puede andar solo distancias importantes –me refiero del salón a la cocina y cosas así :)-. ¡Empezamos una nueva etapa!

Después de todo este proceso, mi reflexión es que, efectivamente cada niño tiene su ritmo, pero creo que si en algunos aspectos se sale de lo que se considera “normal”, nunca está demás consultarlo con el pediatra y ver si es necesario una evaluación adicional.

¡Buen fin de semana!

jueves, 22 de noviembre de 2012

¡Inauguramos página de Facebook!

Esta es una entrada cortita sólo para contarles que ahora también me pueden encontrar en Facebook. Estuve un tiempo resistiéndome a crear una página en FB -no puedo explicar por qué- pero al final lo he hecho :) 

Para seguirme sólo tienen que darle al "Me gusta" que aparece en la columna derecha del blog.

¡Espero verlos por ahí también!

lunes, 19 de noviembre de 2012

Los tres

Después de más de dos meses seguidos de visitas -mi hermana, su novio, mis suegros- volvemos a estar solos los tres. Este fin de semana nos ha tocado decir adiós a los abuelos y, aunque no voy a negar que han habido días en los que me he sentido algo agobiada por tener tanta gente en casa, siempre entristece despedirse y los vamos a echar mucho de menos. 

Al igual que mi hermana y su novio, nos han ayudado muchísimo con Mateo. Además, papá y yo hemos podido salir juntos a cenar, a tomar una coca-cola al bar de abajo o a hacer la compra ¡Muchas gracias! Pero principalmente, han cuidado al enano los días que se ha enfermado y no ha podido ir a la guarde, que no han sido pocos.

Mateo ha estado feliz durante estos meses. Cómo no iba a estarlo si ha tenido atención permanente. Ha compartido con ellos juegos, risas, paseos, baños, comidas, y algún llanto, por supuesto. Estaba fascinado de tener compañía más allá de mamá y papá. Y a pesar de que los primeros días no entendía muy bien qué pasaba y se mostraba algo temeroso, no fue difícil que les cogiera confianza y terminó robándoles el corazón.

Para mis suegros también han sido dos meses intensos, durante los cuales han podido disfrutar a su nieto en todas sus facetas, así como ver de cerca su desarrollo.

Hoy volvemos a la "normalidad", a nuestras rutinas de siempre, a nuestra vida de tres.

viernes, 16 de noviembre de 2012

¿De nuevo?


¿Qué tiene? Bronquitis. ¿Otra vez? Sí. ¿Tratamiento? Ventolín y continuar con el jarabe que está tomando. ¿Cuánto tiempo es recomendable que se quede en casa? Una semana.

Así estamos. Mateo enfermo nuevamente desde el miércoles. El pobre va enganchando una enfermedad tras otra. Mis suegros se están quedando con él estos días pero el lunes se van y a partir de entonces tendremos que organizarnos de otra manera. 

Llamé a la canguro que conozco y felizmente tiene disponible el lunes y el martes, así que vendrá a cuidar a Mateo. Prefiero que se quede en casa por lo menos hasta el miércoles para intentar que se recupere lo máximo posible. Este fin de semana también nos quedaremos en casa, para descansar y evitar el aire frío que suele haber en esta época.

Sigo pensando en la alternativa de sacar a Mateo de la guardería y contratar una cuidadora en casa -más ahora que los abuelos se van-, pero no termino de decidirme. Tengo la -ilusa- esperanza de que ésta sea la última por un buen tiempo. 

viernes, 9 de noviembre de 2012

En casa


Mi enano está nuevamente enfermo y estos días ha tenido que quedarse en casa. El martes me llamaron de la guarde para que lo fuese a buscar porque tenía fiebre, 38,6ºC. Felizmente papá se pudo organizar y salir a buscarlo, porque yo tenía que terminar un trabajo que debía entregar ese mismo día.

En un principio parecía que tenía lo mismo que las veces anteriores: mocos, tos y fiebre. Tratamiento: apiretal para bajar la fiebre y esperar a que el virus desaloje su cuerpo. El miércoles parecía estar mejor, pero la madrugada de miércoles para jueves empezó con vómitos. Pensamos que era producto de la tos -algo que le ha pasado antes varias veces- pero al ver que no cesaban empezamos a preocuparnos.

Por la mañana del jueves el panorama no era muy bueno. Mateo no dejaba de quejarse -le dolía la pancita supongo- tenía muy mala cara y vomitó un par de veces. Así que decidimos ir a urgencias. Yo me cogí el día de vacaciones para acompañar a mis suegros, porque me parecía demasiada responsabilidad para ellos. Tratamiento: suero líquido, y si por la tarde seguía igual volver a urgencias.

Nos fuimos a casa y Mateo continuó con los vómitos. Tomaba el suero y al cabo de un rato lo devolvía. Lo mismo con el agua. Llamé a su pediatra y me recetó un medicamento para intentar que aceptara algo de lo que le daba y evitar volver al hospital. Felizmente después de una larguísima siesta (que ya empezaba a preocuparme -es que yo soy así, no puedo evitarlo-) los vómitos cesaron y empezó a tolerar mejor el suero y el agua, aunque no quiso probar nada sólido. No tenía muchas ganas de jugar pero se le veía mejor de ánimo. Aún se quejaba un poco de dolor, pero menos.

Hoy se ha levantado como nuevo. ¡Es que así son los niños! Me siento mucho más tranquila porque ayer se me partía el alma al verlo tan decaído, sin ganas de nada. Sólo de tumbarse en la cama y descansar.

Felizmente es viernes y tenemos todo el fin de semana para descansar y recuperarnos :)


¡BUEN FIN DE SEMANA!


miércoles, 7 de noviembre de 2012

domingo, 4 de noviembre de 2012

Diecisiete meses


Cada día nos sorprendes con algo nuevo. No sé si sea capaz de escribirlo todo. Lo más importante es que ya te mantienes de pie sin ayuda, y has dado tus primeros pasos. ¡Cuánto hemos esperado este momento! 

Ya estás totalmente adaptado a la guarde y, aunque me encantaría poder estar contigo más tiempo durante el día y que te enfermaras menos, me tranquiliza saber que en la guardería estás bien, que comes y duermes bien, y que te diviertes mucho, tal como me comenta siempre la profesora. Uno de mis momentos favoritos del día es cuando te voy a buscar y me regalas una de tus hermosas sonrisas. 


¡Así de contento te pones cuando me ves llegar a la guarde!

Siempre intento aprovechar al máximo las tardes que pasamos juntos en casa. Pongo música y jugamos. Te entretienes con tus juguetes -sobretodo con los musicales-, pero lo que más te gusta es moverte por la casa descubriendo cosas nuevas y escondiéndolas. Me haces reír mucho con tus travesuras.


Mi pequeño lector


Tardes en casa

Este último mes hemos tenido varias visitas, y tu no has podido estar más contento. Has compartido risas -también algunos llantos- y juegos con tus tíos y abuelos. Además tengo que reconocer que nos han ayudado muchísimo. Ellos son ahora los encargados de cambiarte el pañal porque a papá y a mi nos montas unas escenas terribles.

Te has convertido en un pequeño parlanchín y te estás comunicando cada vez más, tanto con palabras como con gestos y ruidos. La mayor parte del tiempo hablas en tu idioma y no logramos entenderte, pero ya sabes decirnos varias cosas, como por ejemplo "ñam-ñam" cuando tienes hambre o quieres que te invitemos lo que estamos comiendo, "aguis" cuando quieres agua y "caca" cuando necesitas que te cambiemos el pañal. Lo último con lo que nos has sorprendido es diciendo "no no no no no" a la par que mueves tu dedo índice de un lado a otro cuando no quieres algo.

Cada vez te interesan más los dibus, los ponemos sobretodo por las mañanas, mientras papá y yo nos preparamos para salir a trabajar. Hablas, bailas, te ríes y señalas mientras los miras atentamente.


Bibe matutino viendo dibus

Odias los calcetines, apenas puedes te los quitas. No sé cómo consigues quitártelos hasta mientras duermes!!! Los zapatos tampoco son de tu total agrado, cuando vas en el cochecito a veces empiezas a golpear un pie contra el otro intentando sacártelos.

Observas con atención todas y cada una de las cosas que hacemos y no pierdes la oportunidad de imitarnos. ¡Me sorprende lo rápido que aprendes!

Como a la mayoría de los niños te encanta la calle, así que aprovechamos las mañanas de los fines de semana para salir a pasear. Te emocionas muchísimo cuando llegamos al parque, sonríes, gritas y mueves las manos y las piernas sin parar. Una de las cosas que más te gusta del parque es observar jugar a los otros niños. También te gusta saludar -y despedirte- con la mano y con una sonrisa a los adultos y niños que se cruzan por tu camino. A la gente le hace mucha gracia y suelen devolverte el saludo y la sonrisa. 


Mañana de otoño en el parque

¡No te puedes imaginar lo mucho que te queremos y cómo alegras nuestros días! 


¡FELICES DIECISIETE MESES MI VIDA!

viernes, 2 de noviembre de 2012

Más reflexiones...

{de una mamá que trabaja fuera de casa}

Hace algunos días escribí este post con mis primeras reflexiones tras empezar a trabajar fuera de casa luego de la baja por maternidad y de unos cuantos meses de excedencia. Entre otras cosas, en él hablaba un poco por encima del tema de las infecciones al empezar la guardería, un tema que me fastidia y preocupa bastante.

Sí, sé que los niños que empiezan a ir a la guardería se enferman muchísimo y que así fortalecen su sistema inmunológico; pero para serles sincera, a veces esto me suena un poco a "consuelo" para los padres que sufrimos viendo cómo nuestros peques se ponen malitos cada dos por tres pero no tenemos otra alternativa que llevarlos a la guardería. 

No me gusta ver a Mateo enfermo tan seguido. Nunca se había enfermado tanto como desde que empezó la guardería. Estoy cansada de ver cómo respira con dificultad por tantos mocos, o cómo la tos le da arcadas -a veces llegando a vomitar- y lo despierta continuamente por las noches. Me molesta visitar al pediatra un día sí y otro también, o tener que darle medicamentos casi a diario -ya sea para la fiebre, o para evitar que los mocos le bajen y le de bronquitis-.

Felizmente ahora tenemos a mis suegros con nosotros y ellos se han podido quedar con Mateo cuando ha estado enfermo. Pero en pocas semanas se irán y papá y yo tendremos que organizarnos para cuidarlo si es que vuelve a enfermar. Estar en un país extranjero complica bastante las cosas ya que no tenemos familiares cerca a quienes acudir. Así que la única alternativa es pedir vacaciones -como máximo uno o dos días- o contratar a una cuidadora -conocemos a una chica que ya ha cuidado antes a Mateo-, con el correspondiente gasto que eso significa.

Enfín, no me voy a adelantar a los hechos y cuando la situación se presente ya lo solucionaremos. Por ahora disfrutaremos de estos días de descanso y de que Mateo está bien de salud -aunque con mocos y tos permanentes-.

viernes, 26 de octubre de 2012

{no} Dormir

Soy una persona dormilona. Sí, de esas que necesitan como mínimo unas ocho horas de sueño nocturno para funcionar bien al día siguiente. El dormir mal afecta mi estado de ánimo, me pone más irritable, nerviosa y pierdo la paciencia con mayor facilidad. Siempre he sido de irme a dormir relativamente pronto porque tenía que despertarme pronto al día siguiente, ya sea para ir al colegio, a la universidad o a trabajar. Cuando salía hasta tarde o me quedaba estudiando, recuperaba el sueño perdido con una buena siesta. Los sábados y domingos no dejaba mi cama antes de las 10am.

Sabía que al ser mamá las cosas cambiarían mucho. Pero sinceramente no me imaginaba que tanto. Pensaba que las malas noches tendrían lugar durante los primeros ocho, nueve o diez meses y que después las cosas poco a poco se normalizarían. Obviamente, me imaginaba que las malas noches siempre iban a existir, ya sea por alguna enfermedad, pesadilla, o cualquier otro motivo, pero pensaba que serían la excepción. Quizás nunca volvería a dormir las mismas horas que antes, pero sí de seguido.




Mateo está cerca a cumplir los 17 meses y se sigue despertando por las noches, y mucho. Ahora que ha empezado la guardería y está eternamente con mocos y tos, aún más. No ha dormido más de seis horas seguidas -esto en contadas ocasiones- ni una sola noche. Y por lo tanto, yo tampoco. Cuando me quedaba en casa con él intentaba recuperar el sueño durmiendo un poco durante alguna de sus siestas, pero ahora que trabajo fuera de casa esto es imposible y la verdad es que estoy agotada. Necesito dormir mejor. Si no fuera por los cafés creo que no sería capaz de trabajar y mi estómago ya empieza a resentirse, porque tengo un ardor que me acompaña desde hace unos cuantos días.

Recuerdo que los primeros meses la familia, amigos o conocidos me decían: "Vas a ver, cuando empiece a comer cereales dormirá toda la noche". Empezamos con los cereales y nada. O también: "Es que le están saliendo los dientes y eso le debe estar molestando mucho". ¡Benditos dientes! Al ver que pasaban los meses y la cosa no mejoraba algunos comentaban: "Tiene que cansarse más, seguro que cuando empiece a andar va a dormir mejor". Espero con ansias que ande -aún no se atreve a soltarse-. Tampoco faltaban las recomendaciones: "No lo dejes dormir tanto durante el día, quítale una siesta" o "Quizás tiene hambre, ¿por qué no le das otro biberón durante la madrugada?". 

Tenemos una rutina de antes de dormir que intentamos no saltar ni un solo día. Una hora antes de acostarlo bajamos el nivel de luz y de ruido. Luego viene el baño, cena, biberón y a la cama. No le cuesta mucho conciliar el sueño, pero un par de horas después de haberse dormido empiezan los despertares. A veces son cortos y rápidamente consigo que vuelva a dormir, pero algunos días puedo estar media, una o en el peor de los casos dos horas hasta que logro que se vuelva a dormir. Y en las peores noches -como estas últimas- los despertares pueden darse con mucha frecuencia, a veces cada 20 minutos!!!

Hemos probado infinidad de cosas sin buenos resultados. Que duerma en su cuna en su habitación -que está comunicada con la nuestra-, que duerma en su cuna en nuestra habitación, que duerma en nuestra cama, blevit sueño, kindival, acostarlo más tarde, acostarlo más temprano, quitarle una siesta, llevarlo al parque toda la tarde para que se canse, darle un biberón en la madrugada, y un largo etcétera.

Enfín, creo que por ahora no me queda más alternativa que armarme de paciencia, comprar mucho café -y un buen antiácido- y esperar a que, tarde o temprano, esta etapa acabe y Mateo duerma mejor. Espero que ese día no esté muy lejos.

domingo, 21 de octubre de 2012

Fulares y pañuelos

{para bebés y niños pequeños}

Los fulares y pañuelos son unos complementos que me encantan -y a papá también-, así que como habrán visto en la foto del último miércoles mudo, Mateo también los lleva. Además, me parece que van muy bien ahora que empieza a hacer fresquito, porque mantienen el cuello y pecho abrigados pero no son tan gruesos como las bufandas y no tienen esos "pelitos" que, por lo menos a Mateo, le molestan mucho.

El de la foto en mención es de Massimo Dutti, ¡tienen unos diseños super bonitos! Acá les dejo algunos, pueden ver más en la tienda online.

Pañuelos estampados Massimo Duti (12,95€ - 19,95€)

Si buscan algo un poco más económico, en Zara tienen una interesante variedad, justo hoy hemos comprado uno.

Pañuelos monocolor Zara (7,95€)

Pañuelos estampados Zara (7,95€)

Durante nuestro paseo de esta tarde también he visto que en el Corte Inglés y en Benetton tienen algunos. ¡Qué tentación!


¡FELIZ DOMINGO!

viernes, 19 de octubre de 2012

Viernes


Una imagen y una frase para empezar el fin de semana con buen pie :)

Vía Yogitimes

"Sé feliz sin razón, como un niño. Si eres feliz por alguna razón, estás en problemas, porque esa razón puede desaparecer en cualquier momento."


¡BUEN FIN DE SEMANA!

domingo, 14 de octubre de 2012

Otoño

Aprovechando que ayer no llovía, decidimos salir unas horas de la ciudad e ir al campo a respirar un poco de aire puro -¡cuánta falta nos hacía!. Empieza a hacer fresquito, así que toca abrigarse. ¡Me encanta cómo le quedan los fulares a Mateo!

Les dejo un par de fotos que hice, estoy probando un editor de fotos online que acabo de descubrir: PicMonkey. En este post del blog Capturando momentos pueden encontrar más información. Ya me dirán qué les parece :)




¡FELIZ DOMINGO!

lunes, 8 de octubre de 2012

Reflexiones...

{de una mamá que trabaja fuera de casa}

A escasas semanas de haber empezado la guardería y de haberme reincorporado al mundo laboral, siento lejanos aquellos días en los que me dedicaba casi por completo a cuidar a mi enano. Luego de desayunar y despedir a papá nos vestíamos y, para evitar el calor del mediodía, nos íbamos a la calle. El enano me acompañaba a tomar un cortado y de ahí directo al parque.

Columpios, tobogán, tierra, hojas, pelotas, niños, más niños, abuelos, cuidadoras, juguetes. Así transcurría nuestra mañana. Cerca del mediodía volvíamos a casa para comer y dormir la siesta. Por la tarde jugábamos un poco en casa, merendábamos y casi siempre, volvíamos a salir. A pasear, a comprar algo que nos hacía falta o nuevamente al parque. Al final de la tarde papá nos daba el encuentro, nos íbamos a casa, baño, cena, y a dormir. 

Hoy nuestra rutina es muy distinta. A las 6:30am estamos todos despiertos. Me baño, preparo el desayuno, desayunamos, preparo el tupper, termino de arreglarme y a las 7:30am salgo rumbo al trabajo. Mientras tanto papá cuida al enano y aprovecha algún hueco para bañarse. Una vez que yo me he ido le da el desayuno, lo viste y lo lleva a la guardería, donde se queda hasta las 5:00pm que voy a buscarlo.

Tengo que confesar que tenía ciertos reparos en llevar al enano a la guardería. Tal como comenté en este post se me encogía el corazón de solo pensar que iba a estar tantas horas fuera de casa y lejos de nosotros, compartiendo cuidadora con otros diez, once o doce niños, y sin los abrazos, besos y caricias de mamá a los que estaba tan acostumbrado. Me preocupaba el tema de las infecciones, la hora de la comida -desde hace unos meses no le gusta que le den de comer- y principalmente, la siesta.

A pesar que lo extraño horrores, no voy a negar que me siento bien de haber vuelto a trabajar fuera de casa, me gusta estar con otros adultos, conversar de cosas que no tengan nada que ver con los niños y tener más tiempo para mí. Además, soy consciente de que hoy en día tener un trabajo es prácticamente un lujo, y tengo que cuidarlo como oro.

Por otro lado, veo que el enano está bien en la guardería. Le dan bastante atención, se preocupan de que coma bien, que duerma la siesta y ha aprendido muchas cosas nuevas. Cuando me ve entrar a la clase se alegra muchísimo y siempre tiene una sonrisa de despedida para su profesora.

Lo de las infecciones es un tema aparte. Desde que empezó la guardería los mocos y la tos nos acompañan -ahora mismo está con bronquitis- lo cual implica tener un plan alternativo para cuando no puede ir a la guardería. Felizmente ahora tenemos a mis suegros de visita y nos pueden ayudar cuidando al enano, pero sino tendríamos que pedir vacaciones en el trabajo o buscar una canguro. La verdad es que las cosas se complican un poco cuando no tienes familiares cerca para echarte una mano.

Pero a pesar de todo, sigo pensando que casi 9 horas diarias de guardería es demasiado para un niño tan pequeño. Cuando lo voy a buscar lo noto más cansado que de costumbre y como consecuencia un poco fastidiado. Personalmente creo que lo ideal sería que pasara sólo medio día en la guardería, y que pudiera comer y dormir en casa, a su ritmo. Así como pasar la tarde jugando tranquilo, a su aire, ya sea en casa o en el parque.

Mi reflexión final es que creo que para poder cumplir con nuestras obligaciones estamos forzando a nuestros hijos a llevar un ritmo de adultos, sin respetar del todo sus tiempos y necesidades. Por otro lado, es poco el tiempo que podemos compartir con ellos durante la semana. Por eso, seguiré insistiendo en que necesitamos un cambio, ellos también lo necesitan y nos lo agradecerán.

jueves, 4 de octubre de 2012

¿Qué hijos vamos a dejar en este mundo?


Ayer mi madre me envió el artículo que a continuación reproduzco -títulado "¿Qué mundo vamos a dejar a nuestros hijos?" (sí, lo sé, es un artículo antiguo pero es la primera vez que lo leo!)- de Leopoldo Abadía -Zaragoza, 1933-, profesor y escritor español conocido por su análisis de la crisis económica actual, autor del libro "La Crisis Ninja y otros misterios de la economía actual". Me pareció un punto de vista interesante, por eso decidí compartirlo en el blog. Ya me dirán qué les parece.

Me escribe un amigo diciendo que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. Que no sabe qué hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y que “Dios les coja confesados”. Lo de que Dios les coja confesados es un buen deseo, pero me parece que no tiene que ver con su preocupación.

En muchas conferencias, se levanta una señora (esto es pregunta de señoras) y dice esa frase que me a mí me hace tanta gracia: “¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros hijos?” Ahora, como me ven mayor y ven que mis hijos ya está crecidos y que se manejan bien por el mundo, me suelen decir: “¿qué mundo les vamos a dejar a nuestros nietos?”.

Yo suelo tener una contestación, de la que cada vez estoy más convencido: “¡y a mí, ¿qué me importa?!” Quizá suena un poco mal, pero es que, realmente, me importa muy poco.

Yo era hijo único. Ahora, cuando me reúno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran, porque de 1 a 65 hay mucha gente. Por lo menos, 64.

Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz…y me exigieron mucho.

Pero ¿qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron:

1. La guerra civil española
2. La segunda guerra mundial
3. Las dos bombas atómicas
4. Corea
5. Vietnam
6. Los Balcanes
7. Afganistán
8. Irak
9. Internet
10. La globalización

Y no sigo, porque ésta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro. ¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían imaginar!

Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía.

Eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en lo que va a pasar en el futuro, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.

A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales,…Lo que por ahí se llama“buena gente”.

Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Y harán negocios sanos. Y, si son capitalistas, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano. (Si son mala gente, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano, pero que ellos son unos sinvergüenzas.)

Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos…En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran.

Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a  dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho más qué hijos íbamos a dejar a este mundo.

A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a  darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas.

Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas.

Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA.

P.S.

1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres.

2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño. 

3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles.

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